La VoZ digital | Liverpool y el Barcelona 21.00 horas

2019-05-07 | 11:01

Champions

Liverpool y el Barcelona 21.00 horas
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Luis Suárez y Malcon Luis Suárez y Malcon
Semifinales

LaVozpy/Deportes.- Anfield. The Kop y sus alaridos místicos. El romanticón You'll never walk alone. El Liverpool pentacampeón de Europa. El finalista de la última edición de la Champions. El equipo que, bajo el gobierno de Jürgen Klopp, enseñó al Camp Nou que, al reverso del cruyffismo, se escondían las defensas numantinas. El milagro de Estambul de Rafa Benítez. Y, por supuesto, la obsesión por las proclamas del legendario Bill Shankly: «Si eres el primero, eres el primero. Si eres el segundo, no eres nada».

 

Con todo eso, y bajo el cenizo cielo del condado de Merseyside, se encontrará el Barcelona en su última frontera antes de la final de la Liga de Campeones de Madrid. Defienden los azulgrana el 3-0 de la ida, un resultado que siempre le sirvió durante su periplo histórico por las eliminatorias continentales. Pero nadie da por buena la ventaja. El recuerdo de Roma, donde el equipo de Valverde desaprovechó un 4-1, sigue ahí. Por mucho que el Liverpool haya perdido por el camino a dos de los integrantes de su gran troika ofensiva, Salah y Firmino. O que Van Dijk, su bastión defensivo, no pudiera completar el entrenamiento de este lunes con sus compañeros, segun el Mundo de España. 

 

El Barcelona es el primero en dar fe de la viabilidad de los milagros en el fútbol. Fue el equipo de Luis Enrique el primero que lograba levantar cuatro goles de desventaja respecto al partido de ida en una eliminatoria de la Champions. Cayó 4-0 en el Parque de los Príncipes de París, y arrasó al PSG en el Camp Nou con un gol definitivo de Sergi Roberto (6-1). Por contra, el grupo azulgrana atravesó el espejo hace un año. Entonces, los de Valverde acudieron a Roma con una sonrisa de oreja a oreja. En el Estadio Olímpico acabó sepultado (3-0) por la cabeza de Manolas.

Aún pueden los protagonistas recurrir a otro precedente en el que un equipo levantó tres goles en contra en un partido de vuelta. En los cuartos de final de la Liga de Campeones de la temporada 2003-04, el Deportivo de Javier Irureta se vio eliminado tras ver cómo el Milan respondía a Pandiani con cuatro goles en San Siro (4-1). El Depor se levantaría en Riazor (4-0), por lo que Irureta tuvo que cumplir con su promesa de recorrer 60 kilómetros del camino de Santiago junto a su asistente, Paco Melo.

 

Intenta el Liverpool no fustigarse por el vacío dejado por los dos futbolistas clave de su entramado, Mohamed Salah y Roberto Firmino (42 goles y 29 asistencias entre los dos). Mientras que la ausencia del brasileño se daba por hecha después de que forzara para jugar los últimos minutos en el Camp Nou, el delantero egipcio, maldito en los partidos capitales, recibió el domingo la negativa de jugar la vuelta frente al Barcelona. Los médicos no se lo iban a permitir tras el traumatismo craneoencefálico sufrido en su último encuentro frente al Newcastle. «Está desesperado por jugar, pero no podemos hacerlo», admitió Klopp.

Sin embargo, los reds atesoran cualidades suficientes como para que el Barcelona, al menos, se prepare para un ejercicio de resistencia.

 

Valverde, que no hizo jugar de inicio en Balaídos a ninguno de los futbolistas que fueron titulares en la ida -nada que ver con lo ocurrido hace un año en Roma-, logró controlar en el Camp Nou las oleadas ofensivas del Liverpool negándole los espacios. El juego en estático compromete a Klopp, por lo que no extrañaría ver al técnico azulgrana apostando por ese 4-4-2 con el que acabó por atormentar al Liverpool en aquella última media hora. Si así fuera, Sergi Roberto se ganaría una plaza como centrocampista en el perfil diestro, para que Semedo le cubriera la espalda en el lateral para sujetar los avances por la orilla de Robertson y Mané, la gran referencia atacante.

Si Valverde no se decidiera en dar ese paso atrás e insistiera en el 4-3-3, Coutinho, ante la baja por lesión de Ousmane Dembélé, volvería a tener una oportunidad. Al brasileño, defendido por el núcleo duro del vestuario, se le presupone una mayor motivación en el regreso a Anfield donde vivió su mejor tiempo como futbolista. Con el Liverpool llegó a marcar 54 goles y a repartir 45 asistencias antes de convertirse en el fichaje más caro de la historia del Barcelona.

A quien se espera en el once de Valverde es a Arturo Vidal. Diluido Arthur entre sus molestias en el pubis y sus constantes sustituciones, el chileno ha irrumpido con fuerza en la recta decisiva de la temporada como metáfora del juego de supervivencia de Valverde. Un camino que sólo tendrá sentido si finaliza en Madrid.