La VoZ digital | Dentro del penal aprendió a ganarse la vida dignamente: Juan apunta a tener su propia granja de producción

2020-09-26 | 14:43

HISTORIAS POSITIVAS

Dentro del penal aprendió a ganarse la vida dignamente: Juan apunta a tener su propia granja de producción
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Juan trabajando en la producción de huevos. GENTILEZA Juan trabajando en la producción de huevos. GENTILEZA
Tras crecer en las calles terminó cometiendo errores que los llevaron tras las rejas, pero hoy la vida de este joven cambió por completo. Se dedica a la producción de huevos de gallina y plantas medicinales, que los vende a través de latente.gov.py. "Aprendí que solo con trabajo lícito viviré tranquilo en mi casa”, cuenta Juan. 

Juan es el retrato de un niño que afrontó la calle para trabajar y fue atrapado por un error que lo condenó a 12 años y 7 meses. Desde la Granja Penitenciaria Ko’ê Pyahu está dando muestras de progreso con producción de huevos de gallina y plantas medicinales. Una vez recuperada la libertad, anhela una vida donde junto con su familia se dedique al cuidado de su propia granja.

“Creo que me desvió la soledad, la ambición. Busqué el dinero fácil porque yo valoraba solo lo material. Pero Dios me sacó de donde estaba y me trajo aquí, donde aprendí que solo en lo lícito viviré tranquilo en mi casa”, dijo Juan.

La historia que carga en la espalda, no es distinta al de otras personas privadas de libertad (PPL) que provienen de un hogar humilde donde la necesidad se hace sentir. Oriundo de Itá e hijo de madre soltera trabajadora en el servicio doméstico, deambuló en la calle desde los 7 años vendiendo verduras en el mercado y, juguetes y chocolates brincando colectivos. Le alcanzaba para pagarse la cuota de una escuela privada que abría de noche. Para los 16 años, ajetreaba de ordenanza en la aduana capitalina, fue secretario en un taller de autos y hasta hizo una temporada en el Chaco junto a su abuelo que le habría de marcar, con un pilón de faenas entre pastoreos de vacas y crías de gallinas. Después las cosas no fueron bien, la policía le puso las manos encima y terminó tras las rejas.

Antes de ocupar un lugar en la Granja con régimen semiabierto, Juan recorrió un largo camino que incluyó su paso por la Penitenciaría Nacional desde el 2012, donde concluyó el ciclo secundario a través de un convenio entre la cartera de Justicia y el Ministerio de Educación y Ciencias y montando un puesto de venta de helados.

En la actualidad viene implementando la producción de huevos de gallina en la Granja. Aprendió sobre cría y cuidado de gallinas ponedoras con las orientaciones del Ing. José Jacquet, coordinador de Reinserción Social. Tiene 50 gallinas ponedoras que le reportan 350 unidades a la semana y un ingreso de 240.000 guaraníes por las ventas de tabletas, con planes de aumentar la escala en seguridad alimentaria con dos galpones. Cuenta además con un vivero donde planta moringa, menta'i, burrito y agrial que están destinados a donar.

Con su compañera de vida Magdalena y su hijo, pilares de su cambio de conducta, está dispuesto a recomenzar.

“El día de mañana tendré mi propia finca y producción. Todos dirán allí está la granja del ingeniero… la oportunidad depende de cada uno. La vida es corta”, fueron las palabras de Juan quien desde marzo del 2021 se pagará sus estudios y ocupará una banca como alumno del primer año en la carrera de ingeniería agronómica de la Universidad San Carlos de Itá, con formato virtual y prácticas en la Granja.

Sus productos elaborados con ansias de superación pueden encontrarse en la Web de Latente http://latente.gov.py/producto/huevos-de-gallina.

El Ministerio de Justicia informó que para consultas y pedidos se puede contactar vía WhatsApp al 0983-223.895.