La VoZ digital | Comenzó la cumbre del G7 con la pandemia y la crisis climática como ejes

2021-06-11 | 20:26

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Comenzó la cumbre del G7 con la pandemia y la crisis climática como ejes
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Imagen ilustrativa. GENTILEZA Imagen ilustrativa. GENTILEZA
Tras más de un año de Covid-19, es la primera vez que los líderes del grupo se reúnen de forma presencial. La cita, de tres días de duración, abordará múltiples temas, siendo las vacunas y la recuperación económica las preocupaciones centrales, junto al interés de un "mundo más limpio y verde". Las palabras de bienvenida de Boris Johnson denotan además un cambio en los dirigentes, mientras que Joe Biden busca recuperar la confianza perdida con Donald Trump.

La cumbre del G7 –o Grupo de los Siete– que reúne a los jefes de Estado y de Gobierno de Alemania, Italia, Francia, Estados Unidos, Canadá, Japón y Reino Unido inició este viernes en Cornualles, en el suroeste del país.

La cita de este año, que se desarrollará hasta el domingo 13 de junio, tiene como urgencia coordinar el apoyo y la distribución de las vacunas en todo el mundo, especialmente para los países más pobres.

En este sentido, el primer ministro británico Boris Johnson, encargado de inaugurar la cumbre, afirmó que su encuentro G7 era una oportunidad para aprender las lecciones de la pandemia y asegurarse de no repetir los errores cometidos durante la misma en el futuro.

"En realidad, creo que esta es una reunión que realmente debe celebrarse porque tenemos que asegurarnos de que aprendemos las lecciones de la pandemia, tenemos que asegurarnos de que no repetimos algunos de los errores que sin duda hemos cometido en el transcurso de los últimos 18 meses más o menos", señaló Johnson durante las palabras de bienvenida a los líderes.

Antes de este 'día D', el mandatario anfitrión recibió este jueves a su par estadounidense Joe Biden, además de a la canciller alemana Angela Merkel, al presidente francés Emmanuel Macron, al primer ministro de Italia Mario Draghi y a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

Una de las figuras clave de lo que será esta cumbre es justamente Biden, tras cuatro años aislacionistas de su antecesor Donald Trump. En su primer viaje internacional como presidente, Biden apuesta firmemente por el multilateralismo y, bajo un mensaje amigable, prometió que "Estados Unidos está de vuelta", haciendo un llamado de alianza a los líderes de algunas de las mayores economías del mundo.

Otra de las misiones será encontrar respuestas comunes a crisis como el cambio climático y la recuperación económica pospandemia. Para ello, se darán reuniones bilaterales entre los líderes, aunque desde su inicio el 'premier' británico apeló a "un mundo más limpio y verde" y a la creación de "muchos millones de empleos de altos salarios".

El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau; el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel; el presidente estadounidense Joe Biden; el primer ministro japonés Yoshihide Suga; el primer ministro británico Boris Johnson; el primer ministro italiano Mario Draghi; el presidente francés Emmanuel Macron; la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen y la canciller alemana Angela Merkel. Foto grupal en la cumbre del G7 en Carbis Bay, el 11 de junio de 2021.

1.000 millones de dosis, principal promesa de la cumbre

Por lo pronto, los del G7 se comprometerán a compartir con el mundo al menos 1.000 millones de vacunas para avanzar en la inmunización global, de acuerdo a las palabras de Boris Johnson. La mitad de las dosis será donada por Estados Unidos, mientras que Reino Unido entregará 100 millones más.

Desde el jueves, tanto Biden como Johnson han estado preparando el terreno para la cumbre, sentando las bases para una campaña de inoculación mundial e instando a sus aliados a unirse para acelerar el fin de la pandemia, pero también para reforzar la posición estratégica del grupo en el plano de la geopolítica global.

"Vamos a ayudar a encabezar al mundo para que salga de esta pandemia trabajando con nuestros socios globales", declaró Biden, señalando que el resto de los líderes se unirían a Washington para comprometerse en la donación de vacunas y combatir el virus, sobre todo en las naciones que más lo necesitan.

"En la cumbre del G7 espero que mis colegas líderes hagan promesas similares para que, juntos, podamos vacunar al mundo hasta finales del próximo año y así recuperarnos mejor luego del coronavirus", afirmó por su parte Johnson.

Estados Unidos planea donar 500 millones de dosis de la vacuna Pfizer para distribuirlas mediante la alianza Covax a 92 países que actualmente están sufriendo el impacto de la pandemia y a la Unión Africana, en lo que constituye el primer suministro constante de ARN mensajero (ARNm) contra el Covid-19.

Por su parte, el presidente francés Emmanuel Macron celebró el compromiso estadounidense y declaró que Europa debería hacer lo mismo, señalando que su país distribuirá al menos 30 millones de dosis en todo el mundo, antes de que termine el año.

El jueves, Macron resaltó que el tiempo es clave ya que "es casi más importante decir cuántas (dosis) entregaremos el próximo mes que hacer promesas a cumplir dentro de 18 meses": "Me parece que la Unión Europea necesita tener al menos el mismo nivel de ambición que Estados Unidos".

Los países del G7 han estado enfrentando crecientes presiones ante las demandas que han surgido de las diferentes campañas de vacunación en el mundo, especialmente debido a la desigualdad que se ha hecho evidente ante el exceso en países como Estados Unidos y la falta en regiones como América Latina y África.

Es por eso que algunos grupos de campaña criticaron el plan como una gota en el océano, mientras que, según la organización internacional Oxfam, se calcula que casi 4.000 millones de personas dependerán de las vacunas de Covax, que es el programa que distribuye las inoculaciones a los países de ingresos bajos y medios.

Desde que el G7 se reunió por última vez hace dos años, la pandemia ha matado a más de 3,7 millones de personas, dejando a su paso un impacto en la economía y daños sociales sin precedentes.

El retorno de Estados Unidos a la alianza del G7

Desde la crisis política y social desarrollada en el marco de las últimas presidenciales, y el expediente del polémico presidente Trump, el nuevo escenario internacional de Estados Unidos tiene lugar en la cumbre.

En 2017, el mandatario dejó con la boca abierta a los aliados occidentales de Washington durante su primer viaje a Europa, regañándoles por no pagar su "parte justa" en materia de defensa, empujando físicamente a un primer ministro y apretando los dientes a otro líder en un apretón de manos. Lo que sembró una relación tumultuosa de cuatro años con el presidente y los otros miembros del G7.

Con Biden, la escena fue otra desde el minuto uno. Sobre todo luego de su interés por renovar su trato y su compromiso con los socios, lo que ha sido bien recibido por sus homólogos.

Haciendo un contraste con Trump, algunos analistas ven en Biden la posibilidad de renovar, en el sentido de una relación basada en los valores democráticos compartidos por los líderes del G7. En tanto que Trump no entendía el concepto de multilateralismo, alianza estratégica o acuerdos de interés mutuo, hasta el punto de verlos como una conspiración contra el poder de Estados Unidos que enfriaba las alianzas.

Sin embargo, de acuerdo Harry Broadman, un ex alto funcionario estadounidense y director de Berkeley Research Group que habló con Reuters, "los socios de Estados Unidos todavía están tambaleándose por lo que sucedió bajo Trump".

Biden llega a la cumbre con un mensaje claro, "el esfuerzo global contra el Covid-19". Y, si bien para algunos analistas la fiabilidad de Estados Unidos como socio sigue estando en duda, 12 países europeos y asiáticos siguen viendo a la nación como socio "algo fiable", según una encuesta del Pew Research Center.

 

 

 

 

Fuente France24 - con AP, EFE y Reuters